Si
me imaginara que estoy en el año 2030, fácilmente podría ver cambiados los
siguientes aspectos, que en su mayoría son de carácter tecnológico:
·
Sustitución de
todas las pizarras por pantallas gigantes donde se pueda tanto escribir, como
proyectar e interactuar. (Algunos colegios ya tienen algo parecido pero no así,
y no todos ni mucho menos)
·
Mobiliario más
cómodo y funcional, con una tablet para cada alumno.
·
El uso de libros
se vería minimizado casi por completo, todo se sincronizaría y se haría a través de tablets.
·
Uso de más
materiales en las clases para que el aprendizaje sea más manipulativo, más
cooperativo y más visual.
·
A los niños se
les hará un seguimiento más individualizado y exhaustivo para ver qué tipo de
aprendizaje e inteligencia prevalece en ellos para poder sacar el máximo
partido de ello.
·
Por lo que nos
llevaría a que las clases fueran más personalizadas y no impartir clases
iguales de la misma manera para todo el mundo.
·
El horario
lectivo se vería reducido y los niños podrían hacer cosas online de manera más
autónoma y a su ritmo desde casa. De lo cual, el profesor también llevaría un
seguimiento, pero no haría falta la presencia del niño en el aula, lo podría
hacer solo en su casa, organizándose su tiempo y así también les ayuda a
madurar y a generar más autonomía para un futuro.
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